Enfermedades y tratamientos

Cancer de riñon

Cáncer en el riñón

Cancer de riñon, cancer renal

¿Qué es?

El Cáncer Renal (o cáncer en el riñon) es la lesión sólida más frecuente en el riñón y representa aproximadamente el 90% de todos los tumores renales malignos. Engloba diferentes tipos de CR con características histopatológicas y genéticas específicas. Hay un predominio 1,5:1 de los varones sobre las mujeres y la incidencia máxima tiene lugar entre los 60 y 70 años de edad (1)

¿Qué tan frecuente es?

En 2006 se calculó que, se produjeron 63.300 casos nuevos de Cáncer Renal y 26.400 muertes relacionadas con el cáncer de riñón.

Debido a la mayor detección de tumores mediante técnicas de imagen, como ecografía y tomografía computarizada (TC), ha aumentado el número de CR diagnosticados de manera fortuita. Estos tumores son, con más frecuencia, de menor tamaño y se encuentran en un estadio más bajo (1)

Existen Factores de Riesgo?

Entre los factores etiológicos figuran factores relacionados con los hábitos de vida como tabaquismo, obesidad e hipertensión arterial, tener un pariente de primer grado con cáncer de riñón también se asocia a un mayor riesgo de CR (2). La incidencia ronda el 50% en los pacientes sometidos a diálisis, pero también depende de la duración de la diálisis, el sexo (tres veces más frecuente en los varones). La profilaxis más eficaz consiste en evitar el tabaquismo y la obesidad.(3)

La profilaxis más eficaz consiste en evitar el tabaquismo y la obesidad.(3)

¿Cuáles son los síntomas?

Muchos son asintomáticas y no palpables hasta las últimas fases de la enfermedad (1). En la actualidad, más del 50% de los casos de cáncer de riñón se detectan de manera fortuita al emplear pruebas de imagen (2-4) . La tríada clásica de dolor en la fosa renal, hematuria macroscópica y masa abdominal palpable es poco frecuente en la actualidad (6 %-10 %) (5, 6)

¿Cómo se diagnostica?

La estrategia tradicional para detectar y caracterizar masas renales consiste en utilizar ecografía, TC o resonancia magnética dependiendo del caso. El gold estándar es la TC en la cual se obtienen imágenes antes y después de la administración de un medio de contraste intravenoso para demostrar la presencia de realce.

En la TC, el realce de las masas renales se determina comparando los valores de unidades Hounsfield (UH) obtenidos antes y después de la administración del contraste. Una variación en 20 UH o más es un dato que sugiere malignidad de la lesión.

La TC abdominal permite diagnosticar Cancer Renal y aporta información sobre: Función y morfología del riñón contralateral, extensión del tumor primario con diseminación extrarrenal , afectación venosa, adenopatías locorregionales , estado de las glándulas suprarrenales y el hígado.

La Resonancia Magnética puede aportar información adicional con el fin de: demostrar realce en masas renales , investigar una neoplasia maligna localmente avanzada , investigar la presencia de afectación venosa cuando en la TC se aprecia una extensión mal definida de un trombo tumoral en la vena cava inferior (6).

La Resonancia Magnética también está indicada en los pacientes con alergia al contraste intravenoso y en el embarazo sin insuficiencia renal(6)

¿Cómo se clasifica?

En general, el sistema TNM de clasificación en estadios se recomienda para uso clínico y científico. En el Cancer Renal, el diagnóstico histológico se establece tras la extirpación quirúrgica de los tumores renales. (6). El sistema de clasificación de Fuhrman del grado nuclear (grado 1, 2, 3 y 4) en el Cancer renal ha sido la clasificación aceptada de forma más 214, e0s un factor pronóstico independiente e importante del CR : Según la OMS ( hay al menos tres subtipos histológicos principales de CR: células claras (CRc, 80% -90%) papilar (CRp, 10% -15%) células cromófobas (CRcr, 4% – 5%).(6)

Factores Pronósticos

  • Estos pueden ser: Anatómicos, histológicos , clínicos y moleculares
  • Anatómicos: Tamaño del tumor, invasión venosa , invasión de la capsula renal, afectación suprarrenal y metástasis ganglionares y a distancia.
  • Histologicos: Grado de Fuhrman, subtipo de CR, características sarcomatoideas, invasión microvascular, necrosis tumoral e invasión del sistema colector
  • Clínicos: Los factores clínicos comprenden: estado funcional del paciente, síntomas localizados, caquexia, anemia y recuento de plaquetas
  • Factores Moleculares: Hasta la fecha, no se ha demostrado que ninguno de estos marcadores mejore laexactitud predictiva de los sistemas pronósticos actuales, por lo que no se recomienda su uso en la práctica habitual. (7)

Tratamiento Carcinoma de células renales

Nefrectomía parcial

El tratamiento quirúrgico es la única opción de tratamiento curativo del CR. En los tumores menores a 4cm ha de practicarse una nefrectomía parcial siempre que sea posible.

Las indicaciones habituales de la nefrectomía parcial se dividen en las siguientes categorías:

  • Absolutas: un solo riñón anatómico o funcional
  • Relativas: el riñón contralateral funcionante se encuentra afectado por un proceso que podría deteriorar la función renal en el futuro
  • Optativas: CR unilateral localizado con riñón contralateral sano

Las indicaciones relativas comprenden formas hereditarias de CR, que entrañan un riesgo elevado de desarrollar un tumor en el riñón contralateral. La nefrectomía parcial ha demostrado viabilidad y seguridad oncológica en pacientes cuidadosamente seleccionados.

La embolización puede ser una estrategia paliativa beneficiosa en los pacientes que no son candidatos a la cirugía y que manifiestan hematuria masiva o dolor en el flanco.

La nefrectomía parcial es una intervención segura desde el punto de vista oncológico. Cuando es técnicamente viable, la nefrectomía parcial se considera el tratamiento de referencia del CR en estadio T1a/b .

A largo plazo, la nefrectomía parcial da lugar a una mejor conservación de la función renal, una disminución de la mortalidad global y una reducción de la frecuencia de episodios cardiovasculares.

Cirugía laparoscópica

Desde su introducción, la nefrectomía laparoscópica por un CR se ha convertido en una técnica quirúrgica consolidada en todo el mundo. Los datos de resultados a largo plazo indican que la nefrectomía radical laparoscópica depara una supervivencia sin cáncer equivalente a la de la nefrectomía radical abierta. Con mucho menores tasas de complicaciones asi como de sangrado u complicaciones tranquirurgicas. (8)

Técnicas percutáneas

Entre las alternativas propuestas al tratamiento quirúrgico figuran técnicas percutáneas y mínimamente invasoras guiadas por imagen, por ejemplo, ablación por radiofrecuencia (ARF) percutá- nea, crioablación, ablación con microondas, ablación con láser y ablación con ultrasonidos centrados de alta intensidad. Las posibles ventajas de éstas y otras técnicas comprenden una menor morbilidad, el tratamiento ambulatorio y la capacidad de tratar a candidatos quirúrgicos de alto riesgo con lesiones menores a los 3cm.

Ablación por radiofrecuencia y crioablación

La radiofrecuencia y la crioablación son las únicas técnicas mínimamente invasoras para el tratamiento de tumores renales pequeños con datos de seguimiento intermedios.

Aunque sigue sin conocerse la eficacia oncológica, los datos disponibles indican firmemente que la crioablación, cuando se realiza por vía laparoscópica, se acompaña de menos retratamientos y mejora el control local del tumor en comparación con la Ablación por radiofrecuencia.

Tratamiento Quirúrgico del Carcinoma Células Renales Metastasico

La nefrectomía por tumor sólo es curativa cuando pueden extirparse todos los focos tumorales durante la intervención. En la mayoría de los pacientes con enfermedad metastásica, la nefrectomía por tumor es paliativa y resultan necesarios otros tratamientos sistémicos. La nefrectomía por tumor en combinación con interferón-alfa (IFN-alfa) mejora la supervivencia de los pacientes con CR metastásico (CRm) y buen estado funcional.(9)

Vigilancia después de una nefrectomía radical o parcial o de tratamientos de ablación por carcinoma de células renales.

La vigilancia después del tratamiento de un CR permite al urólogo controlar e identificar:

    • Complicaciones postoperatorias
    • Función renal
    • Recidiva local tras la nefrectomía parcial o el tratamiento de ablación
    • Recidiva en el riñón contralateral
    • Aparición de metástasis.

La vigilancia después del tratamiento del CR ha de basarse en los factores de riesgo del paciente y el tipo de tratamiento administrado. El objetivo de la vigilancia es detectar recidivas locales o metástasis mientras el paciente sigue siendo curable desde el punto de vista quirúrgico.

En la enfermedad de bajo riesgo, el uso de la TC puede ser infrecuente, en el grupo de riesgo intermedio ha de realizarse un seguimiento intensificado que incluya TC a intervalos regulares de acuerdo con un nomograma estratificado en función del riesgo. En los pacientes de alto riesgo, las exploraciones de seguimiento deben incluir TC sistemáticas (10)

cancer de riñon, cancer renal

cancer de riñon, cancer renal

cancer de riñon, cancer renal

01. Kovacs G, Akhtar M, Beckwith BJ, Bugert P, Cooper CS, Delahunt B, Eble JN, Fleming S, Ljungberg B, Medeiros LJ, Moch H, Reuter VE, Ritz E, Roos G, Schmidt D, Srigley JR, Storkel S, van den Berg E, Zbar B. The Heidelberg classification of renal cell tumours. J Pathol 1997;183(2):131-3
02. Clague J, Lin J, Cassidy A, Matin S, Tannir NM, Tamboli P, Wood CG, Wu X. Family history and risk of renal cell carcinoma: results from a case-control study and systematic meta-analysis. Cancer Epidemiol Biomarkers Prev 2009 Mar;18(3):801-7.
03. Gudbjartsson T, Jónasdóttir TJ, Thoroddsen A, Einarsson GV, Jónsdóttir GM, Kristjánsson K, Hardarson S, Magnússon K, Gulcher J, Stefánsson K, Amundadóttir LT. A population-based familial aggregation analysis indicates genetic contribution in a majority of renal cell carcinomas.
04. Lee CT, Katz J, Fearn PA, Russo P. Mode of presentation of renal cell carcinoma provides prognostic information. Urol Oncol 2002 Jul-Aug;7(4):135-40.
05. Patard JJ, Leray E, Rodriguez A, Rioux-Leclercq N, Guille F, Lobel B. Correlation between symptom graduation, tumor characteristics and survival in renal cell carcinoma. Eur Urol 2003 Aug;44(2):226-32
06. Hricak H, Demas BE, Williams RD, McNamara MT, Hedgcock MW, Amparo EG, Tanagho EA. Magnetic resonance imaging in the diagnosis and staging of renal and perirenal neoplasms. Radiology 1985;154(3):709-1
07. Sobin LH, Gospodariwicz M, Wittekind C (eds). TNM classification of malignant tumors. UICC International Union Against Cancer. 7th edn. Wiley-Blackwell, 2009: pp. 255-257
08. Cadeddu JA, Ono Y, Clayman RV, Barrett PH, Janetschek G, Fentie DD, McDougall EM, Moore RG, Kinukawa T, Elbahnasy AM, Nelson JB, Kavoussi LR. Laparoscopic nephrectomy for renal cell cancer: evaluation of efficacy and safety: a multicenter experience. Urology 1998 Nov;52(5):773-7
09 0. Clark JI, Atkins MB, Urba WJ, Creech S, Figlin RA, Dutcher JP, Flaherty L, Sosman JA, Logan TF, White R, Weiss GR, Redman BG, Tretter CP, McDermott D, Smith JW, Gordon MS, Margolin KA. Adjuvant high-dose bolus interleukin-2 for patients with high-risk renal cell carcinoma: a cytokine working group randomized trial. J Clin Oncol 2003 Aug;21(16):3133-40.
10. Chin AI, Lam JS, Figlin RA, Belldegrun AS. Surveillance strategies for renal cell carcinoma patients
following nephrectomy. Rev Urol 2006 Winter;8(1):1-7.